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viernes, 14 de enero de 2011

Sayonara, Kyoto

¡Hola a todos!

Ayer por la noche, antes de llegar al apartamento, nos compramos un pase City Bus para hoy, un ticket con el que puedes coger todos los buses que quieras durante un día. Nuestro día 'comodín' lo ha sido en todos los sentidos, porque por un lado hemos acabado de ver las cosas importantes de Kyoto, y por otro lado hemos ido 'comodines' en los autobuses, sin tener que andar mucho. (ojo con mi humor, que estoy que me salgo). Incluso hemos hecho alguna foto de los lugareños desde el bus...



El día ha empezado con una visita al palacio imperial, donde antiguamente vivía el emperador (que ahora está en Tokyo).











El palacio tenía sus salas de tatamis super sencillitas y sus jardines preciosos. La visita era guiada en inglés, por eso veréis más gente que normalmente, y la mayoría de ellos, occidentales.





















Ojo, que hemos encontrado a la fresita japonesa, yo quiero unas orejeras así.



El tour ha continuado con el Ginkakuji o templo plateado, que como podéis ver no es plateado, pero dicen que tiene tan buena madera que es casi como si lo fuera.









De este templo lo que nos ha gustado eran los jardincitos, tanto los zen como los de arbolillos.














Para la mayoría de estos templos hay unos ninjas con carro que pueden llevarte hasta la puerta. Molan mucho porque llevan su calzado ninja con solo 2 dedos...















Por la tarde hemos visitado la otra parte del palacio imperial, y esta vez nos ha tocado un grupo japonés, así que nos hemos enterado de todo. Al menos, nos hemos reído un buen rato viendo cómo gesticulaba y hablaba el guía.




















En las fotos aparecemos totalmente integrados con ello, incluso el guía y yo llevábamos gorros iguales.














Los jardineros que cuidan los árboles también son ninjas, trepan con sus manos y llevan calzado ninja total. No me imagino esto en España...















Después del palacio imperial hemos ido a donde se juntan los dos ríos que llegan hasta Kyoto y hemos saltado las piedrecitas del río. Es curioso ver cómo la gente pasa por ahí como si fuera un puente más...













Y para despedirnos bien de Kyoto, hemos hecho combo: compras, merienda en starbucks, que yo ya tenía muchas ganas, y... ¡más compras!

Las primeras compras han sido de cosas típicas de Japón. Ponemos varias fotos, pero ojo al paraguas espada ninja, de lo mejor que hemos visto.

































Más tarde, cómo no, tocaba reponer fuerzas con una merendola en el starbucks.




















Y para acabar, un último paseo por los grandes almacenes de Kyoto. ¡Es una locura la cantidad de gente que hay y la cantidad de cosas que venden! ¡Sobretodo comida!
























¡Qué sueñísimo! ¡Me duermo!

¡Hasta mañana!