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martes, 18 de enero de 2011

Dia de descanso

¡Hola a todos!
En primer lugar, dejadme dar la bienvenida al blog a mis abuelos, que sé que han leído algunas de las entradas que hemos escrito. Desde Tokyo os mandamos un besito muy grande.

Ayer por la noche estábamos tan,tan cansados de andar y de ir de un lado para otro, que decidimos que hoy sería un día de descanso por Tokyo, y así ha sido.
Hemos amanecido a eso de las diez (sin prisas, por favor), y hemos empezado visitando el templo de Sensoji, que estaba lleno de fieles y de turistas a la vez. Este templo, además de ser uno de los más visitados por los Tokyatas por estar en zona céntrica, también tiene una avenida principal llena de tiendas de souvenirs. Como véis, hoy no había nadie por esta zona....

















Antes de entrar al templo, hay dos ritos básicos; en el primero se lavan las manos (y algunos también la boca) en una especie de fuentecita, y luego se van a una pila donde quema incienso (sale una humareda espectacular), y se echan el humo a la cara para que les purifique.

















Después se ponen todos ordenados en fila para poder dar su donativo y rezar ante la figura que sea (siempre se acaba de rezar con dos palmaditas). Antes de irse, por el módico precio de 1 euro (aprox) de una caja llena de palitos numerados, sacan uno al azar, y el número que les toca corresponde a un cajoncito de donde sacan un papelillo con un mensaje sobre su futuro....muy curioso.

















Al salir del templo, hemos cotilleado un poquito los souvenirs, y hemos cogido el metro (mirad cuanta gente espera en los andenes) hasta el próximo destino del nía, Nakano Broadway.












Este centro comercial es famoso por sus tiendas de cómics y de figuritas de películas, dibujos japoneses, y todo lo que sea coleccionable. Juan se lo ha pasado super bien por estas tiendas y ha hecho unas fotillos para que se vea un poco qué había por ahí.




































A mi me ha conquistado esta
panadería francesa....
(no tengo arreglo)

Por la tarde, hemos ido a ver el parque de Ueno, donde está el Zoo y el Museo Nacional, (aunque eso lo veremos el jueves). Pero ya vale la pena ir allí para ver sólo el parque; aunque seguro que primavera, con todo más verde y los cerezos en flor, debe ser un paisaje precioso. Como ahora no hay cerezos en flor, ponen lucecitas a los árboles para que esté todo bien mono.

















Y hemos acabado el día en Kabukicho, donde hemos echado una ojeada a la gente jugando a las maquinitas del gancho y los videojuegos, y hemos visto (en la foto de abajo) cómo son las salitas que alquilan los tokyatas cuando van al karaoke. Para cenar, hemos vuelto al mismo bar de yakitoris que el otro día (nos gustó, y hemos repetido).
















Y eso es todo, amigos. Mañana visitamos Nikko. Ya os contaremos.
¡Bona nit a tothom!