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sábado, 15 de enero de 2011

Konichiwa Kyoto

¡Hola a todos!
Os escribo des de el hotel de Tokyo, yo, en antes que nada debo confesar que ayer me quedé dormida escribiendo el post y Juan lo acabó por mi... así que la autoría de la entrada de ayer se la debemos a él. ¡Gracias!

Bueno, esta mañanita hemos dejado nuestro apartamento en Kyoto y hemos cogido el tren bala hasta Tokyo. A medio camino entre Kyoto y Tokyo, hemos visto un poquito el monte Fuji, precioso.
















Al llegar a la estación de Tokyo, encontrar dónde coger la línea de tren que nos llevaba cerca de nuestro hotel, ha sido complicado, porque la estación central de tren de Tokyo es enorme y tiene un montón de pasillos y salidas. De hecho, cuando ya hemos encontrado nuestra vía y nos hemos subido al tren, se ve que nos hemos metido en unos coches reservados (el de la foto) para gente que pagaba un extra, para poder ir sentaditos y sin apretujones. Pero en seguida ha venido una revisora y nos ha dicho amablemente que saliéramos de allí. Luego hemos pasado a un vagón normal, con un montón de gente de pie, y sin tanto lujo.

Al bajar del tren, otro follón para entender cuál de las siete salidas a la calle era la que quedaba más cerca del hotel, pero finalmente lo hemos conseguido y todo ha salido bien.
Por lo que hemos pagado, la habitación está genial. Y, como véis, tiene internet! Muy importante para poder seguir con el blog...
















Ya sin maletas y más tranquilitos de haber encontrado todo ok, hemos ido a comer y a dar una vuelta por el palacio imperial y el East Garden (al lado del palacio imperial). En esta zona si mirabas hacia un lado, veías los jardincitos del palacio imperial verdes, con sus arbolitos y sus pajaritos, y si mirabas hacia el otro lado veías unas moles enormes de cemento.




Yo creo que a esa hora medio Tokyo estaba corriendo por allí, porque aquello parecía las ramblas. East Garden, muy bonito, pero en esta época le falta mucho color y y mucha flor....













Después del Palacio Imperial hemos visitado el Edo Tokyo Museum, que explica la historia de Tokyo de forma muy llamativa y amena, con reconstrucciones a escala muy bonitas. Estaba bastante hecho para niños, así que nos lo hemos pasado genial. Mirad que fotos más chulas has salido del museo






































El tour ha continuado con una visita al Observatorio del Metropolitan Government Office, desde donde nos hemos hecho un poco a la idea del tamaño que tiene la ciudad y de la altura que tienen los rascacielos. Pensad que nosotros estábamos a 200 metros de altura, y éramos de los rascacielos más bajitos.














Para cenar, y aprovechando que era sábado y habría ambientillo, hemos cogido el metro otra vez (fijaos cuanta gente hay por los pasillos, si tenéis en cuenta que era sábado a las 9 de la noche).







Y hemos apareceido en barrio de Kabuki-Cho, famoso por sus salas de juego, karaokes y sus bares. Las calles, como véis, estaban a rebentar.



La sala de juegos, alucinante. La gente se pasa horas y horas allí jugando a cosas como darle a unos tambores, jugar al eleven (pro) con cartas, o cogiendo chupachups (sí,sí, chupachups), con las pinzas esas que salen en Toy Story. pinzaaas, jajaj.


























Dicen las guías que en este barrio es típico cenar yakitori y cerveza. Los yakitori son pinchitos de pollo con una salsa especial a base de soja. Pues al salir de la sala de juegos hemos visto este anuncio a la entrada de unas escaleras (la oferta, en mi japonés fluido, venía a decir cerveza+yakitori, 290 yenes), y como nos ha parecido buen precio, hemos bajado a ver. Hemos encontrado un bar de yakitori, pero el camarero nos decía todo el rato algo en japonés y no teníamos ni idea de lo que quería, y él no hablaba nada de inglés, así que nos hemos salido de allí. En el bar de al lado, aunque no había ni un solo occidental comiendo, estaba casi lleno y sí se manejaban en inglés. Al final nos hemos quedado allí, donde hemos cenado genial.
















Y antes de que se acabaran los trenes, hemos vuelto para el hotel. Ojo con la cantidad de gente que había esperando el tren a las 12 de la noche.











Mañana más imágenes desde Tokyo. Hoy, nos vamos a dormir con kimono.
¡Bona nit a tothom!